En los últimos años las organizaciones colombianas del narcotráfico eran las que se encargaban de enviar fuertes cargamentos de droga hacia Estados Unidos y ocupaban como puente el territorio salvadoreño y los demás países de la región centroamericana.Pero según mis investigaciones realizadas y fuentes fidedignas consultadas ese fenómeno ha variado. Ahora son los cárteles mexicanos los que están ocupando el corredor del pacífico salvadoreño para transitar con la mercancía.
Según investigaciones y análisis de inteligencia, estas organizaciones en el año 2008 estuvieron utilizando este espacio de la franja transversal del sur salvadoreño para mover fuertes cantidades de cocaína.
Lo que está ocurriendo es que, en Colombia, ya no existe un cártel en específico como antes, en la actualidad se han diversificado, y ya no hay cárteles, sino que grupos, dentro de los que entran las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que se dedican a darle apoyo logístico y todos a los cargamentos para que suban, y son los cárteles mexicanos los que han casi retomado la comercialización de la droga.
En las reuniones internacionales de expertos antinarcóticos se ha concluido que hoy Colombia solo está produciendo, pero quien está transportando los cargamentos por el territorio centroamericano son los cárteles mexicanos.
Es más los servicios antidrogas del continente americano son claros en decir que las operaciones del narcotráfico son dominadas las bandas de Sinaloa, Juárez, Tijuana y del Golfo.
Los capos referentes de estas organizaciones son: Benjamín Arellano Félix (cartel de Tijuana), Joaquín Guzmán Loera (cartel de Sinaloa), Osiel Cárdenas Guillén (cartel del Golfo), Rafael Caro Quinteros (cartel de Guadalajara) y Ricardo García Urquiza (cartel de Juárez).

Estas cuatro organizaciones han demostrado que son capaces de pasar por encima de todo aquel que se les ponga en el camino y han desplazado incluso a los carteles de Medellín, Cali y Norte del Valle del Cauca, y ahora son los amos y señores del mercado.
Espere el siguiente artículo titulado “La última generación del narcotráfico”