INVESTIGACIONES
"La sociedad empieza a fallar cuando no es adecuadamente informada"
miércoles, 9 de febrero de 2011
LA NUEVAS GUERRILLAS URBANAS DE EL SALVADOR
“Mira, los pandilleros saben pelear, están organizados y conocen las ciudades nuestras como la palma de su mano”. Esa advertencia que hizo el obispo oriundo la ciudad de Colón, de Panamá, parece haberse cumplido seis años después, en un país como el nuestro donde las pandillas le han torcido el brazo a las autoridades y dominan a su antojo colonias, barrios y ciudades.
Basta resumir las últimas acciones de estos grupos: han quemado unidades de transporte con pasajeros a bordo, han paralizado el país con toques de queda, han ordenado secuestros, extorsiones y homicidios desde las cárceles y han retado al gobierno que ve como sus planes han caído en saco roto.
En el año 2001, un censo que hizo el Centro de Inteligencia Policial (CIP) permitió descubrir que en El Salvador, habían 13 mil 500 miembros de maras, con el paso del tiempo el 60% de integrantes de esas estructuras fueron a la cárcel, pero en la calle quedó el resto de mareros y una nueva generación de menores de edad que diez años después crecieron y fueron adiestrados para delinquir al más alto nivel del crimen organizado.
Se estima que 11 años después de aquel diagnóstico, en nuestro país ya hay más pandilleros que policías, la institución encargada de la seguridad pública y la prevención del delito tiene en sus filas 17 mil 500 agentes, pero se cree que con todo y los mareros presos, El Salvador desde el año 2001 a la fecha tendría la cifra récord de 18 mil mareros.
Estos grupos, en un 70% son los responsables de la violencia, un problema endémico que se ha desbordado aún más. A lo largo de la historia los barrios bajos del mundo de las pandillas se han relacionado con el corazón del crimen.
Las maras fueron conquistadas por el narcotráfico. El narcomenudeo, así como el trasiego de armas son sus mejores generadores de dinero que utilizan para pagar a los abogados que los defienden en los procesos judiciales y para enviarle a sus jefes en las diversas cárceles.
Viven en territorios que han tomado como pequeñas ciudades donde habitan los desplazados a causa de fenómenos naturales, sociales, políticos, económicos y culturales; son los renegados de una sociedad que crecen y se desarrollan en ambientes donde las formas de romper relación con toda esta cadena, se reduce a dos posibilidades: la fuga o la muerte.
Son territorios que bien pueden llamarse ciudades fantasma, solo los que viven en ella saben lo que allí pasa. El menosprecio es la constante para estas miniciudades cercenadas por la política del terror y su mundo material.
La verdadera cara del neoliberalismo burgués, ultraconservador, se muestra sínicamente en los actos de las pandillas que inician en estos menesteres a una edad temprana, comprobado está que a los siete a años en diversos departamentos de nuestro país, están naciendo los nuevos criminales que día a día fortalecen las nuevas guerrillas urbanas.
Estamos frente a una juventud sin inocencia, con instinto de supervivencia, pasando por encima de quien sea para convertirse en el jefe de un territorio, su meta es llegar a ser el jefe de la clica.
jueves, 1 de julio de 2010
EXPLOTACION DE MINAS FUE EL DETONANTE DE VIOLENCIA EN CABAÑAS

Una serie de hechos suscitados en el cantón Trinidad, de Sensuntepeque, Cabañas, motivados por el rechazo a la explotación de oro en la zona, evidencia que las cinco homicidios e igual número de atentados fue protagonizado por dos familias: la Menjívar que estaba a favor de la actividad minera y la Rivera que desde un principio de opuso.
Las investigaciones que se realizaron durante un año concluyen que tanto los sobrevivientes como los fallecidos no solo se convirtieron en víctimas, sino que también se convirtieron en criminales porque contrataron a pandilleros de la 18 para que ejecutaron los hechos.
Los miembros de las dos familias se relacionaron con tres sicarios, Nicolás Miguel Najarro Vanegas, José Alberto Alfaro Rivas y José Alexander Pérez Guerra, alias “Strong”.
El denominador común es que a Pérez Guerra., las dos familias lo contrataron para que cometiera los homicidios, ese fue un elemento a favor del pandillero porque sin mayor esfuerzo pudo cumplir con los encargos ya que conocía a la perfección los movimientos de cada uno de los integrantes de ambas familias.
En las indagaciones se llegó a descubrir que las acciones de venganza mutuas comenzaron el 7 de febrero del año 2008. “Entre ambas familias existían diferencias porque unos habían manifestado su favor al desarrollo de proyectos mineros y otros estaban en contra, sin embargo las investigaciones han determinado de que este no fue un factor determinante para la comisión de los homicidios” manifestó Rodolfo Delgado, jefe de la Unidad contra el Crimen Organizado de la Fiscalía General de la República.
El primer crimen se registró el 9 de abril de 2009 cuando fue asesinado Horacio Menjívar Sánchez, en las diligencias los investigadores descubrieron que Ramiro Rivera Gómez, quien murió acribillado a balazos el 20 de diciembre de 2009, contrató a Pérez Guerra, Alfaro Rivas y a Julio Ángel López para que cometieran el hecho.
A raíz de ese hecho, Óscar Menjívar, juró que iba a vengar la muerte de su padre, Horacio Menjívar, y fue por eso el 7 de agosto del mismo año intentó matar a Rivera Gómez, pero no lo logró.
En respuesta a ese atentado sufrido, Ramiro, planificó un nuevo homicidio y encargó a los mismos sicarios del primer hecho para que asesinaran el 8 de octubre a Esperanza Velasco de Menjívar, madre de Óscar, quien en esa fecha estaba en la cárcel, las armas utilizadas fueron trasladadas por Patricia Flores Ramírez.
Pero la venganza entre las dos familias no culminó ahí, ya que Noemí Menjívar Velasco junto a otro pariente, contrató a “Strong” y a Najarro Vanegas, para que asesinaran a Ramiro el 20 de diciembre de 2009 y cobrarle la muerte de sus padres.
En ese hecho en el que también murió Felícita Echeverría y resultó herida una menor, participaron Marvel Bilfredo Escobar Echeverría quien medió en la contratación de “Strong”, Perfecto Miranda Echeverría, señalado como autor material de la muerte de Rivera Gómez y Pablo de Jesús Martínez, encargado de movilizar las armas para cometer el homicidio.
En el mismo paquete los Menjívar pidieron que seis días después mataran a Dora Recinos Sorto quien tenía seis meses de embarazo y los autores materiales fueron los mismos.
Cronología
En una serie de hechos de violencia cinco personas de dos familias diferentes del cantón Trinidad, murieron a balazos, se acusaron mutuamente de estar a favor y en contra de un proyecto de explotación de oro en la zona.
7/02/2008
Las rencillas entre las dos familias involucradas comenzó según las investigaciones en esta fecha y es a partir de ahí que comienzan a desprende una serie de episodios generalizados en la comunidad.
9/04/2009
Es asesinado Horacio Menjívar Sánchez, los investigadores han concluido en sus diligencias que fue Ramiro Rivera Gómez, quien contrató a un grupo de sicarios para que perpetraran el crimen.
7/04/2009
Óscar Menjívar, en venganza por la muerte de su padre, Horacio Menjívar, planificó la muerte de Ramiro Rivera Gómez, pero al final no lo logró ya que solo resultó herido de bala.
20/12/2009
Rivera Gómez, quien inició la cadena de homicidios fue asesinado, para la familia Menjívar, él era el principal objetivo, seis días después mataron a Dora Recinos Sorto quien tenía seis meses de embarazo, ese fue el último crimen.
martes, 27 de abril de 2010
EL NEGOCIO REDONDO DE "LOS ZETAS": PANDILLAS Y EL PODEROSO CARTEL DEL GOLFO
Algunos obtienen esa información encubiertamente y luego se la proporcionan a los demás miembros de la pandilla para que en un sector intercepten el tren y asalten a todos los indocumentados.
No todos los casos terminan en asaltos, en muchas ocasiones asesinan a los migrantes sobre todo a quienes se oponen a sus pretensiones. El ferrocarril se ha convertido en un medio de transporte para enviar droga, los narcotraficantes contactan a los integrantes de la Mara Salvatrucha para que muevan un cargamento y estos al tener la droga en sus manos se trasladan a las zonas por donde va pasar el tren y obligan a los migrantes a que lleven uno o dos paquetes en sus mochilas y que los entreguen o lancen en un punto que ellos les indican.
“Ahorita hay un fenómeno que se está dando, los mismos transmigrantes están cediendo a las pretensiones de las pandillas organizadas, para efecto de lograr ellos su sueño deseado que es el poder ir al norte de la república, están colaborando con ellos y tenemos datos fidedignos de transmigrantes que están colaborando con la delincuencia organizada, ellos les proporcionan información de cuantos van y para dar datos a los delincuentes” expresó Méndez Rojas.
Con respecto a Los Zeta, las autoridades mexicanas han descubierto que este grupo paramilitar ha logrado hasta infiltrar a sus miembros en los albergues para migrantes, el caso más reciente fue la captura de un transmigrante que desde una casa de asistencia de indocumentados estaba enviado información a esa organización criminal.
“Detuvimos a un halcón, así le llaman ellos a quien les pasa información y era un transmigrante que estaba haciendo esas labores en contra de sus mismos compañeros”, agregó el fiscal.
Este hecho se registró en el Rancho Las Victorias, estado de Tabasco, la investigación que inició en Chiapas culminó con un operativo de captura de ese colaborador de Los Zeta, a varios migrantes les comenzaron a llamar para extorsionarles.
“Lo que nosotros nos dimos cuenta es que a sus familiares que viven en Estados Unidos, les estaban exigiendo la cantidad de $3 mil a $ 5mil para dejarlos en libertad porque estaban secuestrados”.
Las indagaciones determinaron que un migrante que los Zetas contactaron, logró sacarle la información a sus compañeros y luego se la proporcionó al grupo para militar con el fin de que secuestraran a un grupo de indocumentados que estaban en un albergue.
En los albergues y casas de detención de migrantes hay un riesgo latente de que se infiltren estos grupos delincuenciales, según el funcionario mexicano, pero no es lago que les quite el sueño, sostuvo.
Y aunque el fiscal dice que a Los Zetas y la MS los tienen controlado, varios indocumentados aseguran que en todos los viajes del tren se dan asaltos , es muy rara la ocasión en la que no salen a robarles o obligarlos a transportar droga.
Incluso los grupos de pandillas a fines a los Zeta que se están dedicando a asaltar, violar y asesinar, interceptan a los migrantes cuando se bajan de los medios de transporte para seguir su ruta a pie en algunos puntos ciegos con el fin de evadir los controles migratorios.
Los Zeta secuestraron salvadoreño en México
José Ignacio, un joven de 23 años, quien dice ser de San Marcos, al sur de San Salvador, fue secuestrado por el grupo paramilitar Los Zeta, en San Luis Potosí, cuando iba hacia Tamaulipas, junto a él viajaba un hondureño que solo conocía como Román y un guatemalteco que nunca les dijo su nombre.
Al salir de un albergue en San Luis Potosí fueron interceptados por un grupo de hombres encapuchados y los llevaron a una casa desolada.
Cuenta José Ignacio que al guatemalteco no le hicieron nada, lejos de eso le dieron la mano y agradecieron diciendo, “gracias por esta mercancía”.
Lo que estaban viendo les resultó sospechoso y sin ser expertos se dieron cuenta que el guatemalteco los había entregado, “con razón que al hondureño y a mí, ese hombre nos preguntaba mucho hacia donde íbamos y si teníamos familiares en la USA, todavía me dijo que le diéramos los números y que habláramos desde un teléfono que él andaba para informar que estábamos bien, al final era para tener los números de teléfono de los dos”, sostuvo el migrante salvadoreño.
Según José Ignacio, cuando el guatemalteco se retiró los encapuchados los comenzaron a torturar, primero fue con Román, “le daban con la culata del fusil y le decían que iban a llamar al papá que estaba en New York y que le iban a pasar el teléfono y que le dijera que mandara dinero porque lo tenían secuestrado, cuando el papá contestó hizo lo que le habían dicho y le informó que querían $10 mil, así pasaron ocho días y nunca se ponían de acuerdo, al final yo vi que al hondureño se lo llevaron y después no se que pasó, nunca más lo volví a ver”, relata.
miércoles, 21 de abril de 2010
EN LAS ENTRAÑAS DE ZACATRAZ


Pareciera un cementerio y no un centro penal que alberga a delincuentes con extrema peligrosidad y agresividad, un régimen de encierro total que pone a temblar hasta al más temido de los reos.
En “Zacatraz” como también le conocen al Centro Penitenciario de Seguridad de Zacatecoluca, los reclusos tiene el denominado horario tipo, todas sus actividades diarias están programadas, hasta para ver el sol deben esperar su turno.
Para recibir la luz del día lo hacen en grupos de ocho y 16 en un tiempo de 20 minutos, luego deben regresar a sus celdas, el único acceso de aire es a través de una ventana.
Largos pasillos en cada uno de los cuatro sectores son recorridos por los reos al momento de ser llevados a una actividad. Deben caminar exclusivamente por una línea amarilla; tienen prohibido salirse de ella.
Ninguno de los internos puede salir de un sector a otro sin que no sea registrado minuciosamente, al igual que el custodio que lo traslada.
Es un penal donde todas las actividades están controladas por más de 90 cámaras que componen el sistema de circuito cerrado, sin dejar de lado los sensores de movimiento, de calor y de humo.
Por la tranquilidad y silencio que se percibe en los largos pabellones el ambiente suele ser pasivo, no se siente pánico al transitar en el interior del recinto en comparación al cierto grado de temor que no deja de sentirse cuando se ingresa a penales como el de Mariona, donde los reos deambulan a su antojo por todas las instalaciones.
En "Zacatraz" nadie tiene el movimiento absoluto, ni el director del centro que es la máxima autoridad puede hacerlo, para acceder a cada una de las áreas las puertas solo pueden abrirse mediante una tarjeta cuyo código es exclusivo para determinada persona.
Las medidas de seguridad extremas son tan minuciosas que ni cuando los internos van a charlas de tratamiento, servicios médicos y otras actividades deben estar esposados.
Los sicólogos han encontrado una característica principal en los internos de se reclusorio. No aceptan la responsabilidad de su crimen y eso los hace inadaptables y agresivos, causa suficiente para someterlos a un tratamiento intensivo.
El régimen de seguridad de Zacatecoluca con capacidad para 400 presos, con sus procedimientos y componentes tecnológicos, evita que los internos puedan agredir o intentar alguna fuga.
No hay antecedentes de un reo que hay logrado fugarse, cada uno de los movimientos son controlados a través de un circuito cerrado de televisión.
viernes, 19 de marzo de 2010
TESTIGO CAMILA FUE INVESTIGADOR PRIVADO DE LOS MIRANDA EN HOMICIDIO DE KATYA MIRANDA
El testigo “Camila” quien fue investigador privado de los Miranda en la indagación de la muerte de la niña Katya, el 4 de abril de 1999 en la playa Los Blancos, departamento de La Paz, está mintiendo según la defensa de los ahora acusados de secuestro de la menor.
Luis Peña, abogado particular de los imputados dijo que van a demostrarle a la jueza de Instrucción de Zacatecoluca que Camila está mintiendo y que existe un extraño interés de la Fiscalía por protegerlo al grado que en tres ocasiones se opuso a que se escucharan tres grabaciones de cintas en formato de mini caset que el testigo preparó para presentarle informe a los Miranda sobre las investigaciones que hizo sobre el caso en el año 2000.
La relación entre Camila con los Miranda comienza cuando Walter Badía, yerno de Carlos Miranda, lo contrató como investigador privado para que hiciera sus propias indagaciones sobre el homicidio de la menor.
Tras esa relación contractual Camila comenzó con sus investigaciones apersonándose al lugar de los hechos y conoce a algunas personas entre las que están algunas que desde marzo del año pasado están siendo procesadas por el secuestro de Katya.
El investigador privado como lo llaman los Miranda periódicamente daba informes a Badía y se los proporcionaba en cintas magnetofónicas pero a cambio recibía pagos en cheques.
Tres de esas cintas que Camila entregó en ese año, Badía las puso en custodia de una tercera persona de su confianza sin pensar que en un determinado momento podrían ser utilizadas como prueba. Esas cintas son las que podrían dar la libertad nuevamente a Carlos Miranda y los demás acusados por la Fiscalía de secuestrar a la menor.
Luis Peña, al ser consultado sobre esa prueba dijo que la persona quien guardaba las grabaciones le entregó los caset luego de la captura de Badía y suegro el 21 de marzo del año pasado.
Pero el 3 de diciembre del año pasado solicitaron a la jueza del caso que admitiera como prueba de descargo las tres cintas y que sean escuchadas en una audiencia especial la cual finalmente se realizará el próximo lunes.
“Nos hemos encontrado con una fuerte trinchera fiscal que no ha querido permitir en los últimos tres meses que las cintan se escuchen, de aquí nace nuestra gran pregunta. ¿Qué sabe la Fiscalía General sobre el contenido de estas cintas?, que les ha dicho el testigo protegido sobre las cintas, si ya fue consultado, por qué la Fiscalía General de la República se opone; si constitucionalmente está obligada a la búsqueda de la verdad se cual sea la verdad. La Fiscalía está perdiendo una oportunidad de salir bien ante la sociedad siempre hemos dicho a la Fiscalía le han burlado su buena fe y ha sido este testigo” expresó Peña.
En la producción de las grabaciones según la defensa coparticipan tres personas: el testigo Camila, los imputados Nicolás Martínez Roque y Mardonio Baires, el último ha desistido participar en la diligencia del próximo lunes porque dicen sentirse amenazado, no así Camila y Martínez Roque, quienes ha expresado que van asistir para identificar sus voces en la diligencia de reconocimiento voluntario.
Para la defensa de Miranda y Badía, al escuchar las grabaciones se establecer de donde Camila ha sacado la información y que luego la hace suya para ofrecerla a los fiscales de la Unidad contra el Crimen Organizado.
El testigo Camila, fue condenado en el año 2006 por extorsión y el delito lo cometió estando preso en el centro penal de San Vicente, para chantajear a su víctima lo hizo desde una caseta telefónica pública de ese reclusorio, y desde esa misma caseta llamó a la Fiscalía para decirle a la Fiscalía en enero del año 2009 que el tenía información y que el podría servirles de testigo clave en el caso Katya Miranda.
martes, 16 de marzo de 2010
MIGRANTES RETANDO EL TREN DE LA MUERTE
Los indocumentados esperan pacientemente sentados sobre los rieles por muchas horas. Entre los cientos de ilegales se encuentran salvadoreños, que ingresaron por la frontera Tecún Umán y recorrieron por carreteras y veredas 260 kilómetros para seguir su camino por 12 horas en el tren de carga.
Arriaga es para el ciudadano común un lugar pacífico, no así para los migrantes que constantemente son acechados por delincuentes de estructuras organizadas que, desde esa estación, los ubican para atentar en contra de ellos, una vez hayan avanzado decenas de kilómetros.
La verdadera realidad del pueblo centroamericano se pone de manifiesto con ese masivo éxodo que sube a los vagones sorteando el peligro, ese que los acompañará en su trayecto hacia “el norte”.
En esta calurosa ciudad, desde las primeras horas del día, comienzan a llegar, uno a uno, los indocumentados hasta formar pequeños grupos que, con el transcurso de las horas, se convierten en grandes concentraciones.
Es toda una peregrinación y en cada uno de los rostros se observa ese deseo de llegar lejos y alcanzar su anhelado sueño.
En las horas antes de la llegada del ferrocarril, los migrantes de diversas nacionalidades se reúnen en nutridos grupos, se hacen bromas entre sí, cuentan los chistes más comunes de sus respectivos países y, por supuesto, no pasan por alto las malas experiencias de sus recorridos.
Pese a todo, se termina generando un ambiente de “camaradería”. Son amigos por horas, porque una vez han subido al tren posiblemente nunca más vuelvan a verse.
En Arriaga, hasta la persona más fuerte termina doblegándose en sus sentimientos al observar a los cientos de migrantes que corren de un lugar a otro para buscar el mejor puesto en los vagones.
Es conmovedor ver algunos rostros de angustia, sobre todo, de mujeres y menores de edad, quienes al ver el tren en marcha y obligados a “encarrilarse” (subir al tren), evidencian que quizá nunca hubiera llegado el momento para esa nueva travesía.
Cada migrante tiene una crónica que indigna y llama a la reflexión del por qué, desde la más corta edad hasta la más avanzada, tienen que pasar por todo este calvario.
Lo único que les da fuerza para seguir y seguir es la esperanza de que en Estados Unidos podrán iniciar una nueva vida para sí mismos y las familias que han dejado a miles de kilómetros de distancia.
Óscar, de 30 años, originario de San Miguel, es uno de los miles que inquietos por un mejor porvenir se decidió a abordar “El tren de la muerte” para avanzar hasta Oaxaca.
Cuenta que en 1999 viajó a Estados Unidos como indocumentado y luego de permanecer varios años en esa nación se casó con una ciudadana estadounidense. Trabajó duramente para ahorrar dinero y regresar a El Salvador para establecer un negocio e “irla pasando con su esposa y su hijo”.
Con su esposa lograron abrir una pupusería y también le alcanzó para comprar un taxi.
“Lastimosamente, cuando se dieron cuenta lo que tenía, me comenzaron a extorsionar y amenazaron con matarnos. Cuando yo me fui en 1999 no existía eso. Lastimosamente hoy que llego a El Salvador está difícil por la delincuencia... Frente a mi casa mataron a dos y mi esposa se puso nerviosa y se fue, pero aquí voy buscando mi familia”, dijo.
Óscar salió de San Miguel el pasado 20 de enero y en su ruta fue interceptado por autoridades migratorias mexicanas siendo deportado vía terrestre a La Hachadura, Ahuachapán.
“Cuando llegué a la frontera, de allí mismo me regresé. A mí me agarraron el siguiente día porque yo salí el miércoles y me agarraron el jueves, pero ya el sábado nos dieron para El Salvador y el mismo sábado me regresé a Tecún Umán. Allí esperé a unos compañeros y salí el martes de Tecún Umán. Gasté y hasta ahorita me he gastado 200 dólares. Viniendo uno pide comida” expresó el migueleño.
Para el indocumentado, transportarse en tren ya le es un poco familiar. En 1999 viajó por esta vía y fue detenido en Reynosa, estado de Tamaulipas, México, cuando intentaba pasar el Río Bravo. Al ser deportado lo volvió a intentar dos meses después.
“Estoy viajando por cuarta vez desde 1999 en tren. Hoy, en busca de mi familia... En San Miguel, los extorsionistas me pedían $10 mil y si no se los daba en cierto tiempo, mataban a mi esposa y a mis hijos. Entonces, lo único que les dije es que no tenía dinero y también les dije que si tocaban a mi esposa o a una de mis hijas, que son norteamericanas, entonces que sí iba a haber justicia (con ellos)”.
La sede está frente a la estación del ferrocarril que los migrantes abordan para eludir los controles migratorios. Vilma Mendoza está al frente de la sede diplomática.
“Buscamos consolidar la agencia y volverla llena de credibilidad para el migrante que está radicado. Reducir el índice de desidia que siempre existe en el migrante hacia una agencia o un consulado, y se va a lograr, como lo hicimos en Tapachula”, sostuvo.
Tener el consulado frente a la línea férrea permite un contacto directo con el migrante salvadoreño, es decir, asistirle en el momento indicado.
El área geográfica de competencia del consulado es “la Istmo Costa”, que va desde Mapastepec hasta Arriaga, así como la “zona frailesca de Chiapas” que va desde el norte hasta el centro y el istmo de Oaxaca.
El área de la zona centro y frailesca es por donde los migrantes salen procedentes de la frontera Comalapa y para quienes han entrado también por Huehuetenango (Guatemala con la frontera de Chiapas). Esas rutas conectan luego con Paso Hondo y terminan en Arriaga.
Siguiendo ese recorrido, los migrantes evitan pasar la costa y el área peligrosa de Palenque.
La cónsul de Arriaga sostuvo que ya se han identificado varios albergues de paso, que muchas parroquias han habilitado para asistir a los viajeros.
En los próximos días, se informará a los sacerdotes encargados de los centros para que se pongan en contacto con la sede consular ante cualquier caso de salvadoreños que necesiten asistencia.
Los ilegales salvadoreños que van en ruta pueden abocarse a la sede consular para denunciar cualquier tipo de agresión. También se les proporcionará la oportunidad de comunicarse con sus familiares en Estados Unidos y El Salvador, a través de dos líneas telefónicas directas.
“El migrante puede gestionar con nosotros entregas voluntarias, irse a un albergue y recibir una asistencia personalizada en el caso de víctimas directas, principalmente niñas y mujeres, porque va a haber un área especializada para asistencia en crisis”, expresó Mendoza.
Como parte del servicio que se dará al migrante está la asistencia médica y de primeros auxilios de forma gratuita. Por las mañanas se les repartirá café y agua, minutos antes que decidan salir a bordo del tren en su larga ruta a Estados Unidos.
Uno de los proyectos de la oficina consular es atender migrantes de otros países centroamericanos, pero antes deben suscribirse acuerdos con los diversos gobiernos, como lo establece la Convención de Vienna.