Si el 24 y 25 de diciembre, tiramos la casa por la ventana con el pachangón navideño, este próximo 31 de diciembre, no perderemos la tradición, y desde las 9:00 de la noche hasta el amanecer, este servidor estará poniendo a bailar a toda nuestra audiencia con la señal generadoa en el 92.1 FM y en www.radiovictoria.org.
Toda la descarga musical sonará a través de Radio Victoria, por 11 años consecutivos, mi radio estará a "toda madre" con los pachangones en colonias, barrios y pasajes de Cabañas, San Vicente, Cuscatlán, Chalatenango, San Miguel, Usulután y la zona sur de la hermana república de Honduras.
Desde ya me comprometo a poner todo el musicón que nos caracteriza, y también pondremos a bailar a toda la raza de Viriginia, New York, Houston, Michigan, Washington y otros lugares de Estados Unidos y el mundo.
Los esperamos este 31 de diciembre en un pachangón patrocinado por los candidatos a alcalde del FMLN en los municipios de Sensuntepeque, San Isidro, Ciudad Victoria y Guacotecti.
jueves, 25 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
¿QUIENES HAN ORQUESTADO LA CAMPAÑA DE LOS GRUPOS ARMADOS?
Como ya es costumbre, cuando se aproximan elecciones legislativas, municipales y presidenciales; los mismos de siempre están buscando sembrar miedo en la población con sus campañas sucias.Ya era de extrañarse que a pocos meses de los comicios no apareciera un buzón de armas, porque esa ha sido siempre la artimaña, pero bueno, hoy los cerebros de la campaña sucia, que por cierto son nuevos rostros ya muy conocidos y populares, cambiaron de estrategia y han armado el paquete de los grupos armados.
Ya en nuestro país, la gente ha aprendido y no se deja sorprender tan fácilmente, hasta el ciudadano más humilde sabe que no son más que patadas de ahogado de inescrupulosos que están acudiendo hasta lo más bajo para engendrar miedo en la ciudadanía y que la balanza se incline a su favor en las elecciones de 2009.
Es una lástima que un evento tan importante sea manchado de esta forma, cuando van aprender señores… deben tener al menos un poco de dignidad, no sean basura, no sean corcholatas tiradas a la coladera, creo que es muy poco eso, son peor quizás.
Escribo esto, y no es porque esté defendiendo a alguien, a mi la política partidaria nunca me ha interesado, y como dijo mi abuela, aquí en nuestro país, si uno no trabaja no come, ningún político de mierda me va dar de hartar.
Lo que si defiendo es la democracia y la transparencia en cualquier proceso, pero este tipo de campañas lo único que viene a generar es un retroceso de nuestro sistema.
Da risa como arman un tamal y lo siguen hasta con orden cronológico, el pasado 13 de diciembre denuncia la existencia de grupos armadas en el municipio El Paisnal, dos días después en horas de la mañana, el fiscal general Félix Garrid Safie, dice que pedirán al FBI ayuda para indagar los denominados grupos, pero 12 horas después, la Policía Nacional Civil dice haber encontrado un maletín con armamento en el interior de un vehículo particular en el municipio de El Paisnal.
El hallazgo ocurre en el caserío Rutilio Grande, aseguran que estaban en el interior de un vehículo con reporte de robo en Santa Tecla, La Libertad; y para ponerle el punto final, manifiestan que esas armas están ligadas a los grupos armados.
Por favor. Hasta el más ignorante va saber que esas armas fueron puestas en ese vehículo por los mismos orquestadores de la campaña sucia, fuentes fidedignas confirman el origen de esas armas y quienes fueron los encargados de hacer ese trabajito.
viernes, 28 de noviembre de 2008
"VIVIMOS EN LA REGIÓN MAS DESIGUAL DEL PLANETA. NO LA MÁS POBRE"
¿Los gobiernos progresistas que asumieron como parte de esa ola posneoliberal cambiaron la forma de manejar la pobreza?–Lo primero que hay que destacar es que hay un mandato muy claro de la ciudadanía latinoamericana, que explica en parte los cambios políticos que se produjeron en el último tiempo, y que es la lucha contra la pobreza. Según el último Latinobarómetro, la encuesta que se hace en toda América latina, el 89 por ciento de los latinoamericanos dice que está en total desacuerdo o en desacuerdo con los niveles de desigualdad. Hoy la pobreza es superior a la de 1980, a pesar de los cambios políticos y los últimos cuatro años de bonanza económica.
–¿El porcentaje o la pobreza total?
–Los números absolutos, que es lo importante, porque es la vida de la gente. No es contar caramelos. En 1980, había 137 millones de pobres. Actualmente hay 205. Porcentualmente se redujo de 40 a 38,5, pero desde el punto de vista de la vida de la gente hay 70 millones de pobres más. En 1980 había 72 millones de indigentes y actualmente son 79 millones.
–¿Y qué ocurre con la desigualdad?
–La gente es cada vez más consciente de que América latina es muy desigual, que es la región más desigual del planeta. No la más pobre; sí la más desigual.
Los datos son muy claros. La distancia entre el diez por ciento de mayores ingresos y el diez por ciento de menores ingresos es de 50 a 1. En España es de 10 a 1, y en Noruega de 6 a 1. Eso significa que un porcentaje vive como en Europa, tiene las mejores condiciones de acceso a la salud, las mejores universidades, tiene todo, y un porcentaje no tiene agua potable, ni alcantarillas, no come y se muere. Y no es sólo una cuestión de distribución del ingreso. América latina tiene la tercera parte del agua limpia del planeta y en este momento hay 128 millones de personas sin instalacione sanitarias. Esto significa la muerte de niños por falta de condiciones de salud. Y es un costo sobre la política de salud, una irracionalidad económica total. Lo que se “ahorra” por no poner una instalación sanitaria se gasta por el otro lado.
Hay además 60 millones de personas sin agua potable y 210 millones que reciben aguas servidas. La diarrea infantil en estas zonas es un factor de riesgo de salud tremendo. Y eso ocurre en el continente más rico del mundo en agua limpia. Otra contradicción: América latina produce alimentos para alimentar tres veces a su población, y en este momento el 16 por ciento de todos los chicos de América latina sufre de desnutrición crónica y hay 53 millones de personas con hambre. Esas son desigualdades profundas, que no son solo las desigualdades de ingreso: la falta de acceso a agua, a alimentación, a educación. El Coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, es el más alto del mundo: 0,56. Pero si se toma el Coeficiente de Gini de distribución de la tierra, de acceso a la salud, de acceso a la educación, de acceso a Internet, los valores son aún peores.
–Teniendo en cuenta esta situación, ¿qué han hecho los gobiernos?
–A eso iba. El agotamiento del neoliberalismo abrió una primavera de discusión. Hay un mandato social claro de combatir la pobreza, aunque sea tumultuoso. Recordemos que, desde 1993 hasta hoy, 13 presidentes latinoamericanos no pudieron completar sus períodos de gobierno. En este contexto, las políticas sociales que llevan a cabo los nuevos gobiernos son claramente mejores que las anteriores. Y los resultados avalan esto. En términos porcentuales y absolutos, hubo mejoras. Y hay buenas intenciones. El eje de la política social en muchos países, como Argentina, Brasil, Chile o México, son los programas de transferencia de renta condicionada. Esto significa que el Estado transfiere dinero a las familias a cambio de una contraprestación, que en general es la educación de los niños y la asistencia al médico. Esto ha demostrado ser bastante eficiente. Actualmente hay 80 millones de latinoamericanos que están recibiendo transferencias condicionadas.
–¿80 millones?
–Sí. El programa Bolsa Familia, en Brasil, llega a 12 millones de familias, 44 millones de personas.
–¿Y cómo funcionan?
–Bastante bien. Un aspecto central es que han cambiado el foco. Antes, el foco era individual: se trabajaba con los niños, con las madres, a veces con los jóvenes. Hoy estos programas apuntan a la familia. Bolsa Familia, el programa argentino Jefas y Jefes, que ahora es el Plan Familias, el programa chileno, que implica un contrato entre el Estado y las familias, o el Plan Oportunidades de México. Todos apuntan a las familias.
–¿Por qué es mejor que el foco sea la familia?
–Porque los seres humanos viven en familia. La economía se olvidó de las familias. El neoliberalismo solo ve consumidores o productores sueltos, como si la gente viviera sola. Pero las decisiones de la gente, aun las de consumo y producción, se toman en familia. Entonces que los planes vayan a las familias, en general a través de las madres, tiene un efecto de empoderamiento sobre ellas.
–¿Cómo surgieron estos programas?
–De un planteo básico. La idea fue preguntarse por qué los pobres desertan de la escuela. Hoy la escuela es pública en toda América latina y hay un aumento de la matrícula escolar, lo cual es muy positivo. Pero de cada 10 chicos, solo 4 terminan el secundario. Seis desertan, casi todos ellos pobres. ¿Por qué? Básicamente, porque trabajan. Hay 22 millones de chicos que trabajan en América latina. Para que los chicos sigan en la escuela hay que evitar que trabajen. Entonces, lo que se hizo fue simple: se le preguntó a las familias cuánto ganaba por el trabajo de los chicos. Eran monedas, claro, pero para ellos era muchísimo. El Estado, entonces, con estos planes de transferencia, les da el equivalente a lo que obtendrían por el trabajo de los niños, y un poquito más. A cambio de ese dinero, los padres tienen que garantizar que los chicos vayan a la escuela y al médico. Y funciona, porque toca un aspecto real. Frente a la queja neoliberal de que los chicos pobres no van a escuela porque los padres no los estimulan, se buscó una solución racional. La deserción escolar tiene causas complejas: el trabajo infantil, la desnutrición, la familia desarticulada. Todas son efecto de la pobreza.
–¿Por qué?
–Argentina pasó de un 58 por ciento de pobreza en 2000 a un 26 por ciento ahora. Una mejora fenomenal, que a nivel internacional registra pocos antecedentes. Pocos países redujeron tanta pobreza en tan poco tiempo. Se ha aumentado la inversión en salud pública y en educación. Se ha logrado la alfabetización casi total. Y la esperanza de vida ha aumentado casi un año en el último tiempo. Es un dato impresionante. Hubo avances importantes en términos de calidad de la política social, luego de una primera etapa de respuesta inmediata a la crisis. Se incorporó la descentralización, los consejos comunales. Hay resultados, en Argentina y en otros países. Pero la magnitud del problema es tan grave, la combinación de pobreza con la peor desigualdad del planeta es tan explosiva, que crea un problema muy complejo. Y eso que estamos en un período de bonanza económica de todo el continente, desde hace unos años.
–Argentina, igual que la mayoría de los países de la región, crece a buen ritmo. ¿El crecimiento económico no alcanza para combatir la pobreza?
–El crecimiento del PBI incide en la pobreza, pero de forma muy limitada si persisten grandes desigualdades. La desigualdad permea todo. En cambio, una mejora en los índices de desigualdad, aunque sea leve, tiene un enorme impacto sobre la pobreza, mucho más que el crecimiento.
–¿Qué ocurre con la pobreza extrema, la marginalidad, la pobreza más dura?
–Es lo que yo llamo las trampas de la pobreza, los destinos marcados. Un chico que nace en una villa, en una favela, en un pueblo joven de Perú, está virtualmente condenado si no hay políticas públicas agresivas que lo saquen de esa trampa. No va a terminar la primaria, no va a conseguir un empleo estable y va a sobrevivir toda la vida haciendo changuitas. Uno de los grandes desafíos de los nuevos gobiernos, que tienen apoyo popular, un mandato social claro y líderes con una trayectoria de preocupación por estos temas, donde no se han logrado avances hasta ahora, es el de los jóvenes. Es hoy una de mis grandes preocupaciones. Hoy en América latina hay un 25 por ciento de jóvenes que está fuerza del mercado de trabajo y del sistema educativo, totalmente excluidos. Son más de 50 millones. Si quieren saber de dónde viene la inseguridad, hay que mirar en esa dirección.
–¿Allí está la causa de la inseguridad?
–Claro. La cifra de homicidios por año en América latina es el doble que en los ’60. Pasó de 12 a 26 por cada 100 mil habitantes. América latina ha sido invadida y dominada por el paradigma de la mano dura, que propone un enfoque policial: si se pasa la policía de un lugar a otro, si se les dan armas largas, si se baja la edad de imputabilidad. Y la evidencia en todos los países en que se ha aplicado la mano dura es que no funciona.
Por ejemplo, en El Salvador, donde hubo un plan mano dura, que por supuesto falló, ahora hay otro, al que llaman “super mano dura”. En El Salvador basta tener un tatuaje para poder ser detenido legalmente, porque se supone que esos tatuajes son los que usan las bandas, las maras. La población carcelaria creció geométricamente. Y las tasas de criminalidad siguen creciendo.
No hay correlación estadística entre llenar las cárceles de gente y bajar la criminalidad. El foco tiene que estar puesto en ese 25 por ciento de jóvenes que no trabaja ni estudia.
La desocupación juvenil en América latina es el doble que la general: 8,5 contra 20 por ciento. De cada 10 jóvenes, solo 4 terminan la secundaria. Y hoy, sin secundaria, no hay posibilidad entrar al mercado laboral, incluso para trabajos no calificados. Y luego el tema de la familia desarticulada. No me refiero a la familia nuclear, o las nuevas formas de familia, en esa discusión no me meto. Hablo de tener un entorno familiar, que es el mejor tutor para que los jóvenes no caigan en la delincuencia. Una investigación indica que el 67 por ciento de los jóvenes delincuentes de Uruguay vienen de familias desarticuladas.
La alternativa es un enfoque integral, porque es el sistema social el que genera inclusión. Los países nórdicos tienen la tasa de delincuencia más baja del planeta y también la proporción más baja de policías por habitante.
–¿Es posible enfrentar con una mirada progresista las teorías de la mano dura?
–Sí, con un enfoque integral. No estamos entendiendo que la criminalidad va a seguir subiendo si no se resuelven estas cosas. Se ven todos los días los casos aislados, crueles. La televisión muestra caso por caso, pero no se ve el conjunto. Por eso tienen fuerza las propuestas como la de Blumberg. Pero si no se encara de forma integral el problema, sobre todo el de los jóvenes excluidos, no habrá soluciones.
Eso no quiere decir que todos los jóvenes pobres sean delincuentes, pero sí que son vulnerables, se transforman en mano de obra disponible, se juntan entre ellos, porque no hay otro lugar que los acoja.
Una encuesta en Guatemala consultó a los integrantes de las bandas, las maras, por qué estaban allí si sabían que los iba a matar la policía, sus compañeros, la mara rival. Y la respuesta es: ¿dónde quiere que esté? No tienen otro lugar.
En El Salvador, una investigación llegó a la conclusión de que el único contacto que tienen los jóvenes de las maras con el Estado es la policía. Ni la escuela, ni el hospital, ni el maestro. La policía. Es lo único que conocen del Estado. Entonces, una de las prioridades de las políticas sociales debería ser ésta. Los gobiernos progresistas de América latina han avanzado mucho, pero aún faltan muchas cosas por hacer. Este universo de jóvenes excluidos debería ser una de sus prioridades.
jueves, 27 de noviembre de 2008
BERNARDO KLIKSBERG: "LATINOAMERICA, LA CLASE MEDIA ES CLAVE"
En Montevideo, Uruguay, tuve la oportunidad de conocer al Doctor BERNARDO KLIKSBERG, principal asesor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para Américalatina.Durante tres días de compartir su amplio conocimiento, regresé a mi país con una visión diferente de los problemas que nuestra región enfrenta y ahora retomo uno de sus artículos escritos, pero antes comparte brevemente la biografía del DOCTOR KLIKSBERG.
Bernardo Kliksberg obtuvo cinco títulos universitarios, entre ellos dos doctorados, en Ciencias Económicas y Ciencias. La Universidad de Buenos Aires le confirió sus máximas distinciones, Medalla de Oro y dos veces Diploma de Honor.
Asesor de la ONU, BID, UNESCO, UNICEF, OIT, OEA, OPS y otros organismos internacionales. Se lo considera el pionero de una nueva disciplina, la gerencia social, que se ha difundido en todo el Continente. Es una reconocida autoridad internacional en capital social.
Lidera en la región la revinculación entre ética y economía. Co-fundó y dirige la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo (BID-Noruega) de gran repercusión. Por su papel de liderazgo internacional, ha sido designado Relator General del Congreso Mundial sobre rediseño del Estado (México), y la International Association of Institutes and Schools of Public Administration lo designó Relator General de su última Conferencia Mundial (Miami, 2003.) Se lo ha designado Profesor Honorario, Profesor Emérito, y Doctor Honoris Causa de diversas universidades del Continente.
Ha sido invitado a disertar en Harvard, New York University, Georgetown University, South California University, American University, la Universidad de Birmingham, el Instituto de Ciencias Políticas de París, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Hebrea de Jerusalem.
Los profesionales, trabajadores cualificados y pequeños y medianos empresarios son actores decisivos en el futuro de la región. De hecho, su influencia ya es perceptible en los cambios más positivos de los últimos años
Una tercera parte de la población latinoamericana pertenece a las clases medias. Pero su peso real en la sociedad es mucho mayor que su tamaño. Las clases medias tienen roles clave en el aparato productivo. Son la principal fuente de empleo; se estima que el 95% de las empresas de la región son pequeñas y medianas; ellas generan 160 millones de puestos de trabajo.
También son el gran mercado de consumo y quienes dinamizan el mercado de la cultura, componen las audiencias masivas de los teatros, leen libros, compran periódicos. Pesan fuertemente en las elecciones. Participan masivamente, activan, se mueven. Empujaron el terremoto político que ha cambiado en los últimos ocho años la distribución de poder en la región. Y son la base de las ONG.
Su vida ha sido difícil en las últimas tres décadas. Se ha caracterizado, entre otras, por las siguientes vivencias históricas:
Su vida ha sido difícil en las últimas tres décadas. Se ha caracterizado, entre otras, por las siguientes vivencias históricas:
1. Vulnerabilidad.
En los ochenta, la década perdida para el crecimiento, y en los noventa, la década perdida para la equidad, las políticas económicas ortodoxas debilitaron sus bases económicas. Redujeron y complicaron las posibilidades de ser pequeño y mediano comerciante o industrial, profesional independiente, funcionario público estable; concentraron el crédito, degradaron las jubilaciones, aumentaron el desempleo y la informalidad; desarticularon el Estado, privatizaron la salud y buena parte de la educación.
En los noventa, las tasas de desempleo profesional se duplicaron en Brasil, Colombia y Ecuador, se multiplicaron por 5,5 en Argentina. La distribución del ingreso varió sustancialmente.
En Argentina, el coeficiente Gini que la mide saltó de 0,50 a 0,59 entre 1990 y 2002. En los años de Menem, siete millones de personas, el 20% de la población, dejaron de ser clase media para convertirse en "nuevos pobres".
Los Ginis eran después de los noventa superiores al 0,58 en Brasil, México, Ecuador, Paraguay y Honduras, entre otros. Mientras que las distancias entre el 10% más rico y el 10% más pobre son en España de 10 veces, en América Latina están cerca de las 50 veces.
Amplios sectores de los estratos medios acorralados optaron por la migración. En los noventa, un millón de ecuatorianos, el 8% de la población, dejó el país.
Amplios sectores de los estratos medios acorralados optaron por la migración. En los noventa, un millón de ecuatorianos, el 8% de la población, dejó el país.
2. Impactos psicológicos devastadores.
En pocos años, gruesos sectores de los sectores medios que soñaban con movilidad se convirtieron en "nuevos pobres". Conservaban la cultura, los modales, los valores y las aspiraciones de la clase media, pero sus realidades eran de cruda pobreza.
Se produjeron daños severos. Según un estudio de la Universidad de Buenos Aires, muchas familias "implosionaron". El cónyuge masculino, con la autoestima semidestruida, se atribuyó la culpa y tendió a "destruirse a sí mismo y destruir el núcleo familiar".
Por otra parte, como lo había previsto el Nobel de Economía Robert Solow, al revés de lo que suponen los economistas ortodoxos, en situaciones de desempleo de extensa duración, en lugar de buscar afanosamente trabajo, muchos se retiraron del mercado laboral por el temor de seguir siendo rechazados una y otra vez. En un reportaje a un ex clase media devenido "cartonero" en Buenos Aires, a la pregunta de cómo se sentía revisando cubos de basura, contestó: "Al menos sé por la mañana que a las seis de la tarde (cuando se revisan los cubos) tengo algo que hacer". Las políticas sociales deben aprender que trabajar con pobres no es lo mismo que con "nuevos pobres".
3. La resistencia.
La clase media inventó estrategias inéditas para sobrevivir. En algunos grandes centros urbanos se extendió la "economía de canje". Se canjeaban "saberes". Los dentistas y contables atendían y eran pagados en especies u otros conocimientos por artesanos, productores caseros de alimentos o electricistas. Se llegó a crear una moneda para los canjes.
4. La protesta.
Los sectores medios fueron clave en los grandes movimientos por el cambio del fundamentalismo de mercado hacia modelos inclusivos que se dio en la década en curso. Fueron muy activos en que 13 presidentes latinoamericanos no pudieran terminar sus mandatos entre 1993 y el 2006. Alentaron una renovación profunda de los liderazgos, las políticas económicas, el rol del Estado y el refortalecimiento de la política social. Fueron clave en experiencias exitosas como la del presupuesto municipal participativo que, nacido en Porto Alegre, se extendió con su apoyo a decenas de ciudades del Brasil y otros países, o en los logros de Rosario, en la Argentina, basados en cogestión ciudadana que merecieron el Premio de la ONU a la ciudad mejor gestionada del continente.
5. La tentación autoritaria.
Cuando se pregunta en el Latinobarómetro qué problemas les preocupan más, los latinoamericanos, y en proporciones aún mayores las clases medias, contestaron que la inseguridad laboral (la desocupación bajó sensiblemente pero temen por la estabilidad de su trabajo) y la inseguridad ciudadana.
El reclamo es totalmente legítimo. El número de homicidios subió de 12 por 100.000 habitantes por año en 1980 a más de 30 actualmente. Algunos de los grupos más reaccionarios de las sociedades de la región están proponiendo un alivio fácil para esa ansiedad real: la mano dura.
La propuesta incluye bajar la edad de encarcelamiento de los niños, reducir las garantías procesales, dar más mano libre a la policía, multiplicar los recursos en seguridad, ampliar las cárceles. No da resultados.
En los países en que se ha aplicado, las prisiones se sobrehacinaron apiñándose de jóvenes y la delincuencia siguió aumentando. Un estudio reciente (AID) sobre Centroamérica dice que la única explicación para seguir insistiendo en la mano dura frente a su fracaso es que a través de ella los sectores más derechistas logran votos, y las élites de poder tradicional desvían la atención de los problemas sociales de fondo.
Efectivamente, habría que diferenciar entre el crimen organizado (bandas del narcotráfico, secuestros, trata de mujeres y niños...), a las que se debe aplicar el máximo peso de la ley, y una delincuencia juvenil que crece fuertemente, y detrás de la cual está el hecho de que uno de cada cuatro jóvenes de la región está fuera de la escuela (desertaron por pobreza) y del mercado laboral.
Efectivamente, habría que diferenciar entre el crimen organizado (bandas del narcotráfico, secuestros, trata de mujeres y niños...), a las que se debe aplicar el máximo peso de la ley, y una delincuencia juvenil que crece fuertemente, y detrás de la cual está el hecho de que uno de cada cuatro jóvenes de la región está fuera de la escuela (desertaron por pobreza) y del mercado laboral.
Para esos jóvenes hay que tender un "puente de inclusión" con políticas públicas que les ofrezcan oportunidades de terminar la secundaria y trabajos que fortalezcan sus núcleos familiares.
Ciertos sectores de las clases medias han asumido con facilidad las ilusiones de respuesta simplificadora e inmediata que da la mano dura, y le están sirviendo de respaldo social.
Ciertos sectores de las clases medias han asumido con facilidad las ilusiones de respuesta simplificadora e inmediata que da la mano dura, y le están sirviendo de respaldo social.
La opción mano dura frente a la de enfoque integral ante a la inseguridad, arrancando de sus raíces sociales, es uno de los dilemas que tienen los estratos medios por delante. Urge mejorar la calidad del debate en este tema crucial para la democracia en la región.
6. El cambio de referencia.
Las duras experiencias que padeció la clase media latinoamericana derribaron muchos mitos bastante antes que las actuales implosiones de Wall Street y el sistema financiero mundial. De ahí que las encuestas regionales hayan mostrado desde el 2000 su viraje de la confianza ciega en la "mano invisible" del mercado hacia modelos más equilibrados.
Los peligros del capitalismo salvaje no son teoría en la región, sino que forman parte de la biografía personal de muchos. El interés en los modelos de Europa Occidental, sobre todo los nórdicos, y en la experiencia española, ha crecido fuertemente.
La situación mejoró significativamente para los estratos medios en el marco de los nuevos modelos, y la prosperidad de la región en los últimos cinco años. En Argentina, la clase media recuperó posiciones rápidamente; en Brasil sería hoy, según estimaciones, el 52% de la población. Sin embargo, está muy distante de estar consolidada. Así, sólo el 11% de los jóvenes de Chile y México se gradúa en la Universidad.
La situación mejoró significativamente para los estratos medios en el marco de los nuevos modelos, y la prosperidad de la región en los últimos cinco años. En Argentina, la clase media recuperó posiciones rápidamente; en Brasil sería hoy, según estimaciones, el 52% de la población. Sin embargo, está muy distante de estar consolidada. Así, sólo el 11% de los jóvenes de Chile y México se gradúa en la Universidad.
Las nuevas realidades económicas mundiales pueden afectar severamente a un continente altamente vulnerable, donde, a pesar de los avances, 200 millones (37% de la población) viven en pobreza, y que es el más desigual de todos (el Gini es 0,51 comparado con el muy malo 0,40 mundial).
Algo está claro. La clase media no será más "carne de cañón" de experimentos económicos como las políticas ortodoxas dogmáticas. Se ha concienciado, aumenta su participación y será un actor decisivo en la modelación del futuro de la región.
Algo está claro. La clase media no será más "carne de cañón" de experimentos económicos como las políticas ortodoxas dogmáticas. Se ha concienciado, aumenta su participación y será un actor decisivo en la modelación del futuro de la región.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
EL SALVADOR ENTRE LOS MÁS VIOLENTOS
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante los años 90, El Salvador tenía el tercer índice más alto de mortalidad violenta en el mundo (42.3 por cada 100.000) después de Colombia (83.2) y de la Federación Rusa (49.9).En El Salvador, la tasa de homicidios para el período 2002-2007 alcanzó un promedio de 48.9 por cada 100.000 habitantes la cual es alta comparada con cualquier estándar internacional. Esto conduce a la conclusión de que El Salvador permanece como uno de los países más violentos del mundo.
A nivel local, las tasas de criminalidad muestran una relación positiva con el grado de desintegración familiar. La alta incidencia de las familias monoparentales deteriora la capacidad de una localidad para supervisar a adolescentes y jóvenes, y para fomentar la comunicación apropiada entre los adultos.
Las tasas de criminalidad se asocian positivamente a aumentos en la razón del número de residentes con edades mayores de 59 años, que al número de residentes jóvenes, en particular con edades entre 15 y 24 años.
Mientras más alta es dicha razón más baja es la tasa de criminalidad, lo que se atribuye a una capacidad mayor en la comunidad para supervisar el comportamiento de los jóvenes.
La carencia de datos adecuados sobre la criminalidad regional ha sido, y continúa siendo, el obstáculo principal.
La Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC) y otros entes del Gobierno tales como la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fiscalía General de la República no proveen datos sobre la criminalidad con el detalle suficiente para apoyar esfuerzos de investigación. Aunque hay datos disponibles, éstos se limitan a algunos tipos de delito (homicidio, robo, hurto, asalto, violación y extorsión).
La PNC produce estadísticas regionales de criminalidad, pero son utilizadas como soporte del trabajo policial más que para facilitar los análisis geográficos requeridos para el estudio y determinación de políticas contra el crimen.
Evaluando Tasas Brutas de Homicidios en El Salvador
La variable Di denota el número de homicidios que ocurrieron en el municipio i-th, y Ni denota el número de personas en riesgo por año en el municipio i-th durante el período 2002-2007. La tasa de homicidios para el municipio i-th, iR, por cada 10,000 habitantes, se define así:
Ri =10,000x Di + 0.05
-----------
Ni
Ri se define de esta manera para discriminar entre los 72 Municipios con 0 muertes durante el período 2002-2007, pero cuyas poblaciones varían en tamaño.
Las tasas de homicidios superan el promedio en un 3.25 por cada 10.000 personas por año en la mayor parte de los Municipios de El Salvador. El homicidio es un problema generalizado en El Salvador.
Dado el problema con tasas altamente variables en municipios con poblaciones pequeñas, es imposible determinar si las tasas en esas localidades corresponden a una mortalidad tan alta, o si son estadísticamente diferentes a las tasas más estables de los municipios con poblaciones grandes.
Hipótesis sobre los homicidios
Hipótesis 1
La historia de violencia en un municipio se asocia a su nivel actual de homicidios. A medida que un municipio desarrolla un patrón de criminalidad que tiende a ser caracterizado por altas tasas de homicidios en el pasado, su tasa de homicidio actual tenderá a aumentar.
Hipótesis 2
El nivel de violencia que prevalece dentro de los municipios vecinos tendrá un impacto en la tasa de homicidios de un municipio. Cuanto más alto es el índice de homicidios en las localidades vecinas, más alta será la tasa de homicidios dentro de un municipio.
Hipótesis 3
Cambios grandes de población se asocian a tasas de homicidio más altas en un Municipio. Cambios de gran magnitud y rapidez en el tamaño de la población pueden sobrepasar la capacidad del gobierno local para responder a las nuevas demandas de servicios públicos apropiados; el acelerado arribo de recién llegados puede tener efectos negativos en la cantidad y calidad de las interacciones sociales de una localidad. El aumento de la densidad demográfica puede causar competencia por el uso del suelo urbano así como propiciar más oportunidades para la ocurrencia de delitos debido al creciente anonimato. Las condiciones sociales pueden empeorar, lo que resulta en concentración de desventaja socioeconómica la que a su vez puede crear condiciones para la producción local de delincuencia o la importación de ésta desde áreas vecinas.
Hipótesis 4
Las tasas de crimen violento tienden a ser más altas en áreas con mayor concentración de desventaja socioeconómica. Investigaciones sobre la Ecología Social del Crimen muestran concluyentemente que la tasa de homicidios aumenta notoriamente con la concentración de desventaja socioeconómica.
viernes, 21 de noviembre de 2008
El SALVADOR SIGUE HUNDIDO EN LA VIOLENCIA
Yo pregunto a Saca y su gabinte de seguridad. ¿En que país viven?- porque aquí no estamos seguros ni en nuestra propia casa.
Una investigación del Centro de Monitoreo y Evaluación de la Violencia desde la Perspectiva Ciudadana, reitera una vez más que El Salvador es considerado como uno de los países más violentos de América Latina. Esto se refleja particularmente en sus altos índices de crímenes violentos y homicidios.
En el período de enero de 2005 a febrero de 2008, el número de homicidios ha fluctuado alrededor de un promedio de 10 incidentes por día. Antes de enero de 2005 y a partir de enero de 2002, el número de homicidios fluctuó alrededor de un promedio de 6.9 por día con incrementos observados desde marzo de 2004.
Los datos oficiales indican un descenso en el número de homicidios a partir de octubre de 2006 pero los indicadores mensuales todavía sobrepasan los índices observados antes de marzo de 2004.
Según el informe el crimen y la violencia tienen muchas implicaciones potenciales para las sociedades. Las tasas de criminalidad, el desarrollo económico y el crecimiento se relacionan de una manera compleja.
Bajos niveles de desarrollo económico implican altos grados de pobreza y niveles igualmente altos de actividad criminal. La evidencia empírica sugiere que el estancamiento económico puede incrementar posteriormente las tasas de criminalidad si aumenta la desigualdad en la distribución de ingresos. Por otra parte, el crimen puede afectar negativamente el desarrollo económico alterando el retorno de inversiones y la rentabilidad de los negocios. Altos índices de actos delictivos, tales como extorsión, secuestro u homicidio, incrementan el riesgo de inversión y el beneficio derivado de actividades lícitas.
En el período de enero de 2005 a febrero de 2008, el número de homicidios ha fluctuado alrededor de un promedio de 10 incidentes por día. Antes de enero de 2005 y a partir de enero de 2002, el número de homicidios fluctuó alrededor de un promedio de 6.9 por día con incrementos observados desde marzo de 2004.
Los datos oficiales indican un descenso en el número de homicidios a partir de octubre de 2006 pero los indicadores mensuales todavía sobrepasan los índices observados antes de marzo de 2004.
Según el informe el crimen y la violencia tienen muchas implicaciones potenciales para las sociedades. Las tasas de criminalidad, el desarrollo económico y el crecimiento se relacionan de una manera compleja.
Bajos niveles de desarrollo económico implican altos grados de pobreza y niveles igualmente altos de actividad criminal. La evidencia empírica sugiere que el estancamiento económico puede incrementar posteriormente las tasas de criminalidad si aumenta la desigualdad en la distribución de ingresos. Por otra parte, el crimen puede afectar negativamente el desarrollo económico alterando el retorno de inversiones y la rentabilidad de los negocios. Altos índices de actos delictivos, tales como extorsión, secuestro u homicidio, incrementan el riesgo de inversión y el beneficio derivado de actividades lícitas.
Tasa de Homicidios por cada 10,000 Habitantes. El Salvador, 1965, 1995, 2002-2007
Departamento---------------1965----------------1995------------ 2002-2007
Ahuachapán-----------------1.83-----------------1.95-------------3.79
Santa Ana-------------------2.26-----------------5.21-------------5.88
Sonsonate-------------------2.76-----------------3.21-------------6.30
Chalatenango----------------0.89----------------0.61-------------2.48
La Libertad-----------------1.93-----------------2.08-------------6.18
San Salvador----------------2.08----------------2.02--------------6.50
Cuscatlán-------------------1.33-----------------1.71--------------3.17
La Paz----------------------1.81-----------------3.08--------------3.68
Cabañas--------------------0.28-----------------1.43--------------4.82
San Vicente-----------------1.96-----------------2.87--------------2.47
Usulután--------------------2.18----------------1.90---------------2.49
San Miguel------------------2.92----------------1.88---------------3.76
Morazán--------------------0.45----------------1.23---------------0.99
La Unión--------------------0.46----------------0.40--------------2.74
Nacional--------------------1.85-----------------2.27--------------4.89
Ahuachapán-----------------1.83-----------------1.95-------------3.79
Santa Ana-------------------2.26-----------------5.21-------------5.88
Sonsonate-------------------2.76-----------------3.21-------------6.30
Chalatenango----------------0.89----------------0.61-------------2.48
La Libertad-----------------1.93-----------------2.08-------------6.18
San Salvador----------------2.08----------------2.02--------------6.50
Cuscatlán-------------------1.33-----------------1.71--------------3.17
La Paz----------------------1.81-----------------3.08--------------3.68
Cabañas--------------------0.28-----------------1.43--------------4.82
San Vicente-----------------1.96-----------------2.87--------------2.47
Usulután--------------------2.18----------------1.90---------------2.49
San Miguel------------------2.92----------------1.88---------------3.76
Morazán--------------------0.45----------------1.23---------------0.99
La Unión--------------------0.46----------------0.40--------------2.74
Nacional--------------------1.85-----------------2.27--------------4.89
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